Qué Creemos

En tanto que cristianos evangélicos, aceptamos la Revelación de Dios único en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, dada en las Sagradas Escrituras (La Biblia), en el Antiguo y en el Nuevo Testamento; y confesamos la fe histórica del Evangelio que se proclama en sus páginas. Afirmamos, por consiguiente, las doctrinas que consideramos decisivas para comprender la fe y que deben expresarse en amor, en el servicio cristiano práctico y en la proclamación del Evangelio:

1.-  DIOS   Hay un solo Dios, creador del universo, uno en esencia, existiendo eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Se ha revelado a Sí Mismo a ser el verdadero Dios viviente, perfecto en amor y en justicia.
Referencias bíblicas: II Co. 13: 14; Gn. 1:26; I Ti. 1:17; Isa. 43:10.

2.-  LA BIBLIA  La Biblia, que es una parte esencial y fidedigna de la autorevelación divina, es la Palabra inspirada por Dios. Es la única guía infalible para la fe y la vida cristiana.
Referencias bíblicas: Sal. 119:89; Mt. 24:35 ; II Ti. 3:16-17; II Ped. 1:19-21.

3.-  LA CAÍDA DEL HOMBRE  Dios, por Su Palabra y para Su gloria, creó el universo de la nada. El hombre y la mujer, la corona de su creación, fueron hechos a la imagen de Dios para tener comunión con El. Al ser tentados por Satanás, transgredieron voluntariamente la ley de Dios, dando como resultado la muerte tanto espiritual, como física del hombre y de la mujer. Por ello, todo hombre nace con una naturaleza pecaminosa y al llegar a la edad de la razón, sufre la misma pena de muerte espiritual.
Referencias bíblicas: Gn.14:19; Col. 1:16-17; Gn.1:27; Rm. 3:10 y 23, 5:12, 6:23.

4.-  JESUCRISTO  El único mediador entre Dios y el hombre es Jesucristo, el Hijo eterno de Dios, quien fue concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María. En su encarnación, el Verbo divino compartió plenamente nuestra humanidad y vivió en perfecta obediencia al Padre. Por su muerte expiatoria por todos los hombres, Cristo reveló el amor divino y cumplió la justicia divina, quitando la culpa y reconciliando con Dios a los que creen en El. Jesucristo resucitó corporalmente de entre los muertos, ascendió al Cielo, se sentó a la diestra del Padre, donde está intercediendo por los santos delante del trono de Dios.
Referencias bíblicas: Hch.4:12; Isa.53:5; Tito2:14; II P.3:9; Heb.7:25; Rm.8:34; Fil.2:6-11; Jn. 1:1-3.

5.- SALVACIÓN El hombre no puede salvarse a sí mismo; la salvación es por la gracia de Dios mediante la fe en Cristo como Salvador y Señor. El Espíritu Santo renueva nuestro corazón, persuadiéndonos a arrepentirnos del pecado y a confesar que Cristo es Señor. Somos justificados por la fe en Cristo y tenemos el don de la vida eterna.
Referencias bíblicas: Ef. 2:8-9; Jn. 3:3; II Co. 5:17; Jn. 16:8.

6.- LA VIDA CRISTIANA Dios nos adopta en Su familia y nos capacita a llamarle Padre. Al ser guiados por el Espíritu Santo, vamos creciendo en el conocimiento del Señor, guardando sus mandamientos y viviendo para qué el mundo vea nuestras buenas obras y glorifique al Padre que está en los cielos.
Referencias bíblicas: Rm. 8:15; Col. 1:9-11; Ef. 2:10; II Co. 7:1; I Ts. 3:13, 4:7, 5:23.

7.- LA IGLESIA Dios, por su Espíritu y Palabra, ha creado la Iglesia, llamando a personas de toda cultura y época para que tengan comunión en el Cuerpo de Cristo a través de la redención por la sangre de Su Hijo. El Espíritu Santo imparte dones a los creyentes para la edificación del Cuerpo y el ministerio de los santos. La Iglesia existe para adorar a Dios y servirle. Ha sido comisionada a proclamar las buenas nuevas y hacer discípulos a todas las naciones. Referencias bíblicas: Hch. 2:4; Ef.2:13-14; Ro. 12:4-8; I Co. 12:4-31; Mt. 28:19-20.

8.- EL ESPÍRITU SANTO El bautismo en el Espíritu Santo es una obra divina, actual, aparte de la conversión, para que el creyente reciba el poder necesario para vivir una vida santa, llevando el testimonio a todo el mundo a su alrededor.
Referencias bíblicas: Joel 2:28; Hch. 1:8, 2:4, 2:38-39, 4:31, 19:6; Ef. 5:18.

9.- SANIDAD La sanidad, como la salvación, fue comprada por Jesucristo en su expiación, y se otorga según la voluntad de Dios en respuesta a la oración.
Referencias bíblicas: Isa. 53:4-5; Mt. 8:16-17; Stg. 5:14-16; Hch. 3:16; I Co. 12:9.

10.- LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO El propósito redentor de Dios será consumado en el retorno literal de Cristo para resucitar a los muertos, juzgar a todos según sus obras, y establecer su reino glorioso. Los impíos serán separados de Su presencia, y los redimidos, en sus cuerpos glorificados, reinarán con El para siempre. Entonces será cumplida la esperanza de toda la creación, se proclamará la gloria de Dios, quien ha hecho todo nuevo.
Referencias bíblicas: I Ts .4:16,17; Mt. 24:29-31y 44; II Ts. 2:1-12; Jn. 5:28,29; Ap. 20:1-6, 11-15, 21:1.